Muchas de las personas que han influido en mi vida repetían una frase sencilla: “el no ya lo tienes”. Viene a decir que, si una negativa es el punto de partida, preguntar o intentarlo abre al menos la posibilidad de otro resultado.
Mi amigo Dani no solo repetía esa idea: la aplicaba. Y la forma más gráfica de demostrarlo era su facilidad para encontrar aparcamiento.
Por qué Dani siempre encontraba aparcamiento
A todos nos llamaba la atención su facilidad para entablar conversación con desconocidos, encontrar trabajo o aparecer con una nueva historia. Cuando quedábamos, él solía llegar el primero y aparcaba cerca de la puerta. No importaban el sitio ni la hora punta.
Una vez le pregunté cuál era el secreto. Su respuesta se me quedó grabada:
El truco es buscar aparcamiento en el sitio en el que quieres aparcar. Si no hay allí, ya tendrás tiempo de dar vueltas alrededor.
El resto dábamos por hecho que no habría sitio. Dejábamos el coche en casa o empezábamos a buscar mucho más lejos. Dani pasaba primero por el lugar exacto al que quería llegar.
Quizá solo quedaba libre una plaza en toda la zona, pero él era quien estaba allí para verla. Y si no tenía suerte, empezaba a ampliar la búsqueda desde el objetivo hacia fuera. En el peor de los casos, las alternativas que nosotros habíamos elegido desde el principio seguían disponibles.
El plan B no necesita ser el primer plan
Preparar alternativas es sensato. El problema aparece cuando utilizamos el plan B para no afrontar la incomodidad del plan A: pedir una reunión, presentar una propuesta, optar a un puesto, hablar con un cliente o intentar resolver un problema más ambicioso.
A menudo descartamos oportunidades en nombre de un rechazo que todavía no se ha producido. Nos respondemos por la otra persona y convertimos una suposición en una certeza.
Intentarlo no significa hacerlo sin criterio
“El no ya lo tienes” tampoco implica que cada intento sea gratis. Hay decisiones con riesgos económicos, personales o reputacionales que deben valorarse. Insistir sin escuchar una negativa clara puede convertirse en una falta de respeto.
La frase funciona cuando el coste del intento es razonable y la oportunidad merece la incomodidad. Sirve para evitar el rechazo imaginario, no para ignorar límites reales.
Aumentar las probabilidades
Dani no podía crear una plaza libre, pero sí podía estar en el lugar adecuado para aprovecharla. Su método no garantizaba el resultado; aumentaba la probabilidad de conseguirlo sin renunciar a las demás opciones.
Emprender tiene bastante de eso. No controlamos la respuesta del mercado, pero podemos hablar con más clientes, formular mejores preguntas, construir algo útil y estar preparados cuando aparece una oportunidad.
No pases directamente al plan B sin haber probado el plan A. Busca primero el aparcamiento donde realmente quieres aparcar.

David, cuánta razón en tan poco espacio. Tu blog mola taco
A más de uno se nos quedo grabada esa frase, muy cierto. El no ya lo tienes………
Gran frase de una gran persona,…..una persona muy amigo de sus amigos, amante de los animales,
Y muy inteligente, ya que siempre supo escoger las verdaderas cosas importantes……..