Investigando para un nuevo proyecto me encontré con la necesidad de contratar un alojamiento Java. La verdad, nunca había implementado en producción una aplicación de ese tipo y por lo tanto nunca antes había explorado esa posibilidad. Mi primera sorpresa fue que no es una infraestructura muy extendida y que no muchos proveedores ofrecen ese servicio, al menos no con la calidad que yo necesitaba por el presupuesto que manejaba.

Y es que la oferta de las mayoría de las empresas que disponen de alojamiento Java pasan de un extremos a otro: contratar un servidor dedicado (lo que implica un gran esfuerzo tanto técnico como económico) o conformarte con un VPS con recursos muy limitados.

Finalmente mi búsqueda pareció tener éxito y, después de comparar diferentes opciones (la mayoría de ellas de fuera de España) acabé en ANW, una web muy conocida pero con la que nunca había llegado a trabajar. Lo primero que me llamó la atención de su Hosting Java fue que ofrecen una JVM 100% dedicada y de uso exclusivo en todos sus planes.

Además te permite personalizar la máquina virtual a tu antojo, instalando el servidor de aplicaciones que se desee (Glassfish, WildFly, Payara, Tomcat) con la versión de JDK que más nos convenga (Oracle u OpenJDK), otro de los requerimientos imprescindibles para poder alojar mi proyecto.

Estas dos características son comunes a todos los planes, lo que varía de uno a otro es la cantidad de recursos contratados: espacio en disco, tamaño de la RAM, cantidad de bases de datos, transferencia mensual…

Es posible que con el plan más bajo ya me hubiera servido, pero teniendo en cuenta el precio del plan intermedio, me decanté por él (más RAM, más espacio y tráfico de datos ilimitado).

¿Qué me hizo decidir tan rápido?

Bueno, en realidad hubo un proceso previo de búsqueda y comparación entre varios proveedores, así que probablemente se podría decir que tampoco decidí tan rápido. Quería decir que una vez dentro de la web de ANW me decidí sin dudarlo a contratar porque me lo tomé como una prueba. Al parecer si durante los primeros 30 días no te convence el servicio solicitas el reembolso y te devuelven la cuota.

Digo “al parecer” porque es lo que pone en su página web pero, por suerte, no tuve que hacer uso de esa garantía ;).

Así pude comprobar que el panel de control propio posee una interfaz intuitiva y rápida y que permite gestionar cómodamente el alojamiento. La opción de elegir/modificar el servidor de aplicaciones y la versión JDK que vamos a instalar es gratificantemente sencilla.

Llegó el momento de desplegar la aplicación. Tenemos 2 opciones: subirla a través del panel de control o a través de FTP. En ambos casos el servidor detecta que se ha subido una nueva aplicación y el despliegue es automático. Poco más que contar en este punto ¡muy simple!

Solo nos quedaría configurar el mapping del servidor, uno de los pasos que más dolores de cabeza suele dar. Sin embargo, en un par de clics el panel de control detecta la ruta de despliegue de la aplicación y te deja configurar la ruta pública desde la que se accederá.

Conclusión

Quizás se pueda pensar que mi asombro con este alojamiento haya sido en gran parte producido por mi inexperiencia en el campo del hosting Java pero permíteme que puntualice algo: es cierto que nunca antes había contratado un alojamiento Java pero durante mis más de 20 años de experiencia he contratado y configurado decenas de servidores dedicados, alojamientos compartidos y VPS y muy pocas veces he sentido la sensación de sencillez y rapidez que he experimentado con ANW.

De hecho ahora voy a investigar las otras opciones de hosting de las que disponen por si tengo que plantearme cambiar mi proveedor de alojamiento web actual.

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