Añadir código produce una sensación agradable de avance. Hay una funcionalidad nueva, una pantalla más, una automatización o una integración que antes no existía.
Pero cada línea que entra en un sistema deja una pequeña obligación futura. Habrá que entenderla, probarla, actualizarla, corregirla y decidir qué hacer cuando el contexto cambie.
El código no termina ...