Automatizar no es una obligación moderna. Es una decisión. Algunas tareas merecen convertirse en flujo automático; otras funcionan mejor con una plantilla, una lista de comprobación o una revisión humana.
La pregunta no es “¿se puede automatizar?”. Casi siempre se puede. La pregunta útil es si merece la pena hacerlo.
Frecuencia e impacto
Una tarea que ocurre cada ...
Automatizar seduce porque promete recuperar tiempo. Una tarea repetitiva desaparece, un informe se genera solo o un sistema conecta datos sin intervención humana.
El problema aparece cuando automatizamos algo que todavía no entendemos. Entonces no eliminamos trabajo: escondemos decisiones, fijamos errores y hacemos más rápido un proceso que quizá necesitaba ...