En tecnología es fácil asociar sofisticación con calidad. Una solución con muchas piezas, nombres modernos y arquitectura compleja parece más profesional.
Pero muchos proyectos no necesitan más complejidad. Necesitan resolver un problema concreto, mantenerse sin drama y permitir cambios razonables. Ahí las soluciones sencillas suelen ganar.
Sencillo no significa ...